jueves 9 de febrero de 2012

Marea Violeta



Estimadas compañeras:
Numerosas asociaciones de mujeres feministas y otras que trabajan por la igualdad entre mujeres y hombres se están manifestando por todo el territorio nacional en protesta ante el retroceso y recorte en materia de igualdad.
Desde Huelva, algunas asociaciones de mujeres queremos sumarnos al acto que otras provincias van a celebrar contra este retroceso que afecta al 52% de la población que somos las mujeres.
Os invitamos a que participéis, en esta primera acción de denuncia, en la concentración que vamos a realizar el día 10 de febrero de 2012 a las 19:00h en la Plaza de San Pedro de Huelva.
Siguiendo los acuerdos de las organizaciones que han iniciado este movimiento, “MAREA VIOLETA”, iremos vestidas de negro con un pañuelo o bufanda color violeta. Nuestro lema es:
NI UN PASO ATRÁS EN POLÍTICAS DE IGUALDAD
¡MOVILÍZATE ANTE LOS RECORTES!

lunes 23 de enero de 2012

Las olvidadas del franquismo


Ante ayer fue la presentación, en el Ateneo de Madrid, de "Cárceles de mujeres. Las prisiones franquistas para mujeres (y para sus hijos) en la guerra y la posguerra". En la publicación, un monográfico de la revista Stvdia Histórica. Historia Contemporánea16 expertos rinden homenaje a todas las mujeres que fueron represaliadas por el régimen del dictador.
¿Por qué un monográfico sobre presas? "Todo lo que sucedía en las cárceles de hombres se daba también en las de mujeres, pero no todo lo que sucedía en las prisiones de mujeres se daba en las de hombres", justifica el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona Ricard Vinyes.
"Las mujeres sufrieron torturas específicas derivadas de su condición de mujer: violaciones, chantaje emocional, descalificaciones morales, y también fueron acusadas de responsabilidad subsidiaria, por los delitos que no impidieron que sus hijos, hermanos o esposos cometieran", argumentó por su parte Ángeles Egido, catedrática de Historia Contemporánea de la UNED.
Benito Zambrano, director de La voz dormida película que también recoge el drama carcelario de las mujeres en la posguerra, señaló, además, el desconocimiento de la sociedad sobre este tema. "Es una parte olvidada de la historia", aseguró. "Hacer la película fue como abrir la puerta de esa casa donde todo el mundo te dice que ahí no se entra", describió.
Hay tres características fundamentales, según Vinyes, que diferencian los "paisajes carcelarios" de hombres y mujeres: la presencia de niños en las prisiones, una menor solidaridad del exterior con ellas y la ausencia de un trabajo regulado por el sistema penitenciario. "Ellas transgredían constantemente normativas y reglamentos con trabajos y redes clandestinas de comercialización con el exterior", especificó el catedrático.

Ellas son el testimonio vivo de la lucha por las libertades y su papel fue mucho más allá de la política", destacó Ángeles Egido. "Colaboraron con la guerrilla, fueron un apoyo sustancial para los hombres encarcelados, a los que siguieron de pueblo en pueblo protagonizando el llamado turismo carcelario, y fueron capaces de construir redes de resistencia antifranquista desde dentro y fuera de la prisión: las que salían nunca se olvidaban de las que se quedaban dentro", detalló.
"Además, ellas son el pilar de los logros femeninos que hoy nos hemos encontrado casi hechos del todo", concluyó la catedrática. Concha, sin embargo, aún cree que queda mucho por hacer. Y sólo le pide una cosa a la juventud: "Que luchen, porque aún falta mucho para conseguir lo que nosotras queríamos: la libertad".
Fuente: Diario "Público".

lunes 2 de enero de 2012

Estereotipos Femeninos: Orígenes

La madre y esposa perfecta, la femme fatale que seduce y provoca la perdición de los hombres y la mujer independiente que, para serlo, ha de adoptar papeles masculinos. Todos estos estereotipos femeninos que todavía perviven en la actualidad ya estaban presentes en las representaciones artísticas del Imperio Romano. Así lo pone de manifiesto un reciente estudio realizado por varios investigadores y coordinado por Luz Neira, profesora de Historia Antigua de la Universidad Carlos III de Madrid.
"La musivaria romana de los siglos I a IV refleja los papeles que algunas mujeres representaban en el mundo de la época, aunque faltan algunos roles, como los de las mujeres de las élites que tenían la tutela de sus propios bienes, poseían grandes latifundios o incluso se divorciaban. Estos roles sí aparecen en algunas fuentes literarias, pero no en los mosaicos", explica Neira. Ello se debe a que las obras recuperadas pertenecen a los hombres poderosos del Imperio, que decoraban sus grandes salones con las representaciones femeninas. "La selección de las imágenes está hecha desde una óptica totalmente masculina y se nota muchísimo", asegura Neira.  
En aquella época, el arte servía como elemento educador. "Las mujeres casaderas, madres y esposas que aparecen tapadas con velos y mantos son el ejemplo positivo", detalla la profesora. En el otro lado, en cambio, se encuentran "las que aparecen desnudas, con grandes escotes, posando como las modelos actuales, que representan el placer de lo carnal, de la infidelidad", continúa Neira.
"Esta construcción de estereotipos ha tenido impacto en la posteridad, se ha transmitido a través de la Historia del Arte hasta nuestros días" concluye Neira. 

Fuente: Diario "Público"




jueves 29 de diciembre de 2011

Felices Fiestas


PARA LOS BUENOS MOMENTOS... GRATITUD.
PARA LOS MALOS...  MUCHA ESPERANZA
PARA CADA DÍA.... UNA ILUSIÓN.

OS DESEAMOS FELICES FIESTAS Y UN NUEVO AÑO CARGADO DE COSAS BUENAS.

viernes 25 de noviembre de 2011

Día Internacional contra la Violencia de Género

Son 54 vidas menos. Las que la violencia machista ha arrebatado este año, mujeres muertas a manos del hombre que dijo amarlas. Una sangría continua: la ley no acaba con el delito. Seis años después de la entrada en vigor de la Ley Integral contra la Violencia de Género, se mantienen problemas como la falta de denuncia que impide amparar a las víctimas -tres de cada cuatro fallecidas no la presentaron-. También persisten fallos en la protección de quienes sí dieron el paso -cinco agresores quebrantaron el alejamiento sin consentimiento de la víctima.

Los números fríos: 54 fallecidas, de las que 14 habían presentado denuncia -pero una la retiró-. ¿Por qué solo una de cada cuatro había alertado de su situación? Quizá por presiones, por dependencia económica o emocional, por miedo, por no confiar en la administración de justicia... Existe una bolsa oculta de maltrato que no acaba de emerger. Una bolsa que ahoga vidas aunque más de 130.000 mujeres denuncien cada año, según el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.
De 14 fallecidas tras haber denunciado, nueve pidieron y consiguieron orden de protección, ese paraguas de medidas cautelares que suele incluir el alejamiento del agresor. Al llegarles la muerte, siete tenían las órdenes en vigor: dos se acercaron voluntariamente al agresor, mientras que en cinco casos fue él quien quebrantó la orden. Hay casi 2.000 efectivos policiales especializados. Protegen a 95.000 mujeres. Un elemento de protección como las pulseras -alertan de que el agresor incumple el alejamiento- se emplea poco. De las 3.000 puestas a disposición de los jueces -quienes deciden si se implanta o no- solo 746 están en uso. La aplicación de la ley integral tiene este año un presupuesto de 384 millones de euros. De esa partida no se ha recortado. Unos 5.000 hombres están presos por violencia de género.
¿Qué hacer a partir de ahora? Se pone el acento en la necesidad de que los servicios sanitarios, obligados a comunicar las agresiones machistas que detecten, den otro paso más: Que den cuenta a la fiscalía de los casos en los que existan sospechas fundadas, aunque no haya parte de lesiones. De esa forma, los fiscales podrían iniciar diligencias preprocesales y obrar en consecuencia. 

jueves 27 de octubre de 2011

Memoria Matriarcal


¿Qué tienen en común las antiguas niñas diosas kumaris de Nepal, las indígenas arhuacas de Colombia, las prostitutas sagradas de India y las guisanderas de Asturias? Esa fue la pregunta que se hizo la escritora Elena García Quevedo al viajar por cinco tierras de raíz matriarcal para escribir Viajes que despertaron mis 5 sentidos y descubrir una sabiduría ancestral común. Todas y cada una de las mujeres que ha entrevistado en cuatro continentes le han permitido descubrir claves imprescindibles que hemos olvidado en nuestra cultura; pero también sentir el lazo que nos une a todas las mujeres.
En Colombia las mujeres indígenas arhuacas le enseñaron la relación inseparable entre mujer y tierra; también que ha llegado el momento de que la mujer tome las riendas de su propia vida y aporte su saber al mundo en crisis. En Turquía las campesinas le descubrieron que aún está vivo el espíritu matriarcal que existió hace 10.000 años en las ciudades más antiguas del mundo. En Egipto conoció de cerca la vida de las mujeres nubias y descubrió sus costumbres, y el pasado faraónico matriarcal. Mientras, en India y Nepal fueron las charlas con las viudas, las prostitutas sagradas y antiguas diosas kumaris las que le descubrieron la clave para ser una misma en cualquier circunstancia. El viaje la devolvió a España donde siguió el rastro de los pueblos celtíberos, que la llevaron hasta las cocinas de las guisanderas asturianas.
Cada país con su herencia matriarcal y sus credos femeninos ha supuesto un camino para descubrir el pasado de la mujer que no suele contarse.
Y todos y cada uno de los viajes han permitido descubrir que durante miles de años la mujer se ha identificado con la tierra, con su fertilidad y ha trabajado para mantenerla próspera. Las mujeres se han encargado –y se encargan- de guardar las semillas, la tierra fértil, también de parir y de cuidar de las familias.
Curiosamente hoy las mujeres indígenas se definen como protectoras y guardianas de la tierra, y en la antigüedad las mujeres matriarcas de Anatolia adoraban a la fertilidad de la tierra encarnada en su Diosa Madre.
En un tiempo donde la relación ecológica con el planeta empeora, en un instante en el que la crisis económica exige replantearse la relación con el mundo donde vivimos, en un instante donde cada día mueren mujeres víctimas de la violencia machista, ha llegado el momento de recuperar la memoria matriarcal.

Fuente: Elena García Quevedo, escritora.