jueves, 8 de marzo de 2012

Desde la Asociación de Mujeres Progresistas, Victoria Kent, de Huelva, queremos desear un Feliz Día de la Mujer.

Cuando el mundo conmemoró por primera vez el Día Internacional de la Mujer, en 1977, la igualdad entre hombres y mujeres, y el empoderamiento de la mujer, eran ideas bastante radicales. Hoy podemos celebrar los notables progresos que se han hecho gracias a la lucha continúa del movimiento feminista, aunque no podemos olvidar que la mujer sigue siendo una ciudadana de segunda clase en la mayoría de los países.

En la actualidad, las mujeres españolas estamos viviendo un retroceso, numerosos recortes y cambios que nos afectan especialmente a nosotras.

Pero un día como hoy, tenemos que recordar que el cambio nunca ha sido fácil pero que se puede lograr.

Felicidades a todas aquellas mujeres (y hombres también) que han luchado y trabajado para que el mundo sea más equitativo!!!!

jueves, 9 de febrero de 2012

Marea Violeta



Estimadas compañeras:
Numerosas asociaciones de mujeres feministas y otras que trabajan por la igualdad entre mujeres y hombres se están manifestando por todo el territorio nacional en protesta ante el retroceso y recorte en materia de igualdad.
Desde Huelva, algunas asociaciones de mujeres queremos sumarnos al acto que otras provincias van a celebrar contra este retroceso que afecta al 52% de la población que somos las mujeres.
Os invitamos a que participéis, en esta primera acción de denuncia, en la concentración que vamos a realizar el día 10 de febrero de 2012 a las 19:00h en la Plaza de San Pedro de Huelva.
Siguiendo los acuerdos de las organizaciones que han iniciado este movimiento, “MAREA VIOLETA”, iremos vestidas de negro con un pañuelo o bufanda color violeta. Nuestro lema es:
NI UN PASO ATRÁS EN POLÍTICAS DE IGUALDAD
¡MOVILÍZATE ANTE LOS RECORTES!

jueves, 29 de diciembre de 2011

Felices Fiestas


PARA LOS BUENOS MOMENTOS... GRATITUD.
PARA LOS MALOS...  MUCHA ESPERANZA
PARA CADA DÍA.... UNA ILUSIÓN.

OS DESEAMOS FELICES FIESTAS Y UN NUEVO AÑO CARGADO DE COSAS BUENAS.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Día Internacional contra la Violencia de Género

Son 54 vidas menos. Las que la violencia machista ha arrebatado este año, mujeres muertas a manos del hombre que dijo amarlas. Una sangría continua: la ley no acaba con el delito. Seis años después de la entrada en vigor de la Ley Integral contra la Violencia de Género, se mantienen problemas como la falta de denuncia que impide amparar a las víctimas -tres de cada cuatro fallecidas no la presentaron-. También persisten fallos en la protección de quienes sí dieron el paso -cinco agresores quebrantaron el alejamiento sin consentimiento de la víctima.

Los números fríos: 54 fallecidas, de las que 14 habían presentado denuncia -pero una la retiró-. ¿Por qué solo una de cada cuatro había alertado de su situación? Quizá por presiones, por dependencia económica o emocional, por miedo, por no confiar en la administración de justicia... Existe una bolsa oculta de maltrato que no acaba de emerger. Una bolsa que ahoga vidas aunque más de 130.000 mujeres denuncien cada año, según el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.
De 14 fallecidas tras haber denunciado, nueve pidieron y consiguieron orden de protección, ese paraguas de medidas cautelares que suele incluir el alejamiento del agresor. Al llegarles la muerte, siete tenían las órdenes en vigor: dos se acercaron voluntariamente al agresor, mientras que en cinco casos fue él quien quebrantó la orden. Hay casi 2.000 efectivos policiales especializados. Protegen a 95.000 mujeres. Un elemento de protección como las pulseras -alertan de que el agresor incumple el alejamiento- se emplea poco. De las 3.000 puestas a disposición de los jueces -quienes deciden si se implanta o no- solo 746 están en uso. La aplicación de la ley integral tiene este año un presupuesto de 384 millones de euros. De esa partida no se ha recortado. Unos 5.000 hombres están presos por violencia de género.
¿Qué hacer a partir de ahora? Se pone el acento en la necesidad de que los servicios sanitarios, obligados a comunicar las agresiones machistas que detecten, den otro paso más: Que den cuenta a la fiscalía de los casos en los que existan sospechas fundadas, aunque no haya parte de lesiones. De esa forma, los fiscales podrían iniciar diligencias preprocesales y obrar en consecuencia. 

viernes, 9 de septiembre de 2011

Sin dejar rastro


Ausentes de los archivos, a menudo invisibles, con frecuencia olvidadas. La historia la hacen por igual hombres y mujeres, pero, hasta hace unas décadas, no se reconocía esa doble autoría. La vida, anónima o heroica de muchas mujeres, ha ido a parar a los ríos del olvido. Aunque hubiera testigos de sus logros faltaron escribientes, gacetilleros o archiveros que los escribieran y registraran.  Las razones son conocidas: por un lado las grandes gestas o estaban protagonizadas por hombres, o  se les atribuían. En buena parte porque hasta hace poco solo los varones formaban parte del Ejército o enfocaban su vida a la política o a la conquista del poder. Solo a ellos se les educaba para ser héroes. Sus hazañas se registraban, constaban en los archivos, trascendían más allá de su época. En el caso de las mujeres, la falta de costumbre, de estudios, o de reconocimiento, han sido obstáculos atávicos que han impedido que quedara constancia de sus logros. Su quehacer público, a no ser que fuera excepcionalmente relevante, permanecía en la sombra. Así queda reflejado en los archivos de la Guerra Civil. Apenas hay referencias y estadísticas sobre las mujeres (más allá de algunas figuras singulares como Pasionaria, Federica Montseny, Victoria Kent, Margarita Nelken o María Teresa León). Ni cualitativa ni cuantitativamente se recoge su participación o su papel.
No habían sido educadas para la posteridad. Su toma de postura en el enfrentamiento,  sus  padecimientos o heroísmos no siempre fueron consignados. Lo ha recordado este verano el profesor de Geografía e Historia, Luis Castro, en las jornadas de estudio de El Rebollar, celebradas en Ciudad Rodrigo, Robleda y Navasfrías.  Es algo común: historiadores y divulgadores han tropezado con esa penuria de datos  al abordar sus investigaciones. Es raro que un prohombre o incluso un personaje secundario de ámbito regional o provincial no deje tras sí un rastro de documentos, cartas, o méritos. En el caso de las mujeres esa huella biografía se diluye. Solo sus familiares directos han tenido acceso a sus epistolarios o documentos. A veces guardados con secretismo  para los estudiosos. ¡Cuántos hijos o nietos no habrán tirado  cuadernos o correspondencia de sus ilustres madres o abuelas en vez de cederlos a alguna institución cultural! Por el contrario, qué frecuente es que se respeten los papeles, anotaciones o cartas del padre o abuelo.
Fuente: Inmaculada de la Fuente. Blog Mujeres "EL PAÍS"